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Todo ser humano necesita desarrollarse física, mental, social y espiritualmente. Incentivar las mentas en tus niños ayudará a su desenvolvimiento en la vida adulta.

Conforme crecemos, las personas vamos adquiriendo nuevos conocimientos que nos ayudarán a formarnos como individuos que, algún día, serán independientes y crearán su propia vida fuera del seno familiar.

Al paso de nuestro desarrollo, vamos creando metas que nos gustaría cumplir con el fin de sentirnos más plenos como seres humanos, y estas pueden ser de diversa índole:

  • Sociales
  • Físicas
  • Familiares
  • Económicas
  • Profesionales
  • Académicas
  • Espirituales

Cada uno de nuestros deseos se ve manifestado en alguna de estas categorías, y aunque los vamos construyendo conforme avanzan el tiempo, lo ideal es que podamos fomentar metas en los niños desde temprana edad.

La fijación de metas en los niños

Pocas personas toman enserio el proceso de fijarse algún objetivo desde temprana edad, ya que muchos piensan que la toma de decisiones y el esfuerzo constante es para la vida adulta.

Pero lograr propósitos y objetivos es de las experiencias más gratas y reconfortantes para un ser humano, y entre más temprano se aprenda de ello, mayores serán las probabilidades de alcanzar el éxito en diversos aspectos de la vida.

No podemos negar que nuestros pequeños tienen sueños y aspiraciones desde su temprana edad. Algunos ya piensan en sus futuras profesiones o lo que les gustaría obtener como presente de cumpleaños.

Quizá piensas que algunos de sus deseos pueden ser muy infantiles o poco realistas, pero el mostrar interés por algo es una excelente oportunidad para que, como padres, podamos incentivar metas en los niños.

Te preguntarás cuál es la mejor forma de hacerlo, pero no te preocupes, aquí compartimos los pasos con los cuales podrás motivar a tus hijos a plantearse metas y trabajar por ellas.

Elijan su objetivo

El primer paso es elegir a dónde quieren llegar. Siéntate con tu hijo y escojan un objetivo que pueda ser realizable a corto plazo, por ejemplo: juntar dinero para algún juguete especial, mejorar en la técnica de su deporte favorito, la lectura de algún libro, etc.

Una vez que hayan escogido su nuevo propósito, escríbanlo en una hoja de papel y colóquenlo en algún lugar donde lo puedan ver todos los días, de este modo, el pequeño tendrá en mente que algo por lo cual esforzase.

Lo ideal es iniciar con metas sencillas de realizar y, cuando el pequeño haya formado un hábito, podrán ir planteando metas más avanzadas.

Paso a paso

Una parte importante de incentivar las metas en los niños es enseñarles a trabajar por ellas.

Ya que ayudaste a tu hijo a plantearse un objetivo, tendrán que realizar un plan de trabajo con acciones que le ayuden a avanzar paso a paso hacia su meta.

Tareas simples como el ahorro de una parte de su mesada, o cumplir una pequeña rutina de ejercicios, serán pequeños avances que lo motiven a seguir adelante día a día.

Toma nota

Incentivar las metas de los niños no es fácil, ya que por su temprana edad les costará trabajo ser pacientes. Por ello es importante que puedan llevar un registro de su avance.

Puedes valerte de materiales didácticos como gráficas, algún registro en tu computadora o por escrito, mediante el cual el pequeño pueda ver que va progresando y que sus esfuerzos diarios no han sido en vano.

Recompensa su esfuerzo

A veces, las metas por alcanzar llevarán un buen tiempo y tu hijo podría desanimarse al no ver resultados.

Es recomendable celebrar y reconocer el avance del camino recorrido. Puedes llevarlo por un helado, al cine o darle una pequeña prueba de lo que será su objetivo final.

Así tu hijo se verá motivado y los pequeños incentivos le harán ver que su esfuerzo va rindiendo frutos.

El resultado final

No hay plazo que no se cumpla, ni día que no llegue, y si tu pequeño fue constante, trabajó duro y siguió el plan de acción, llegará el día de ver su objetivo cumplido.

Cuando esto suceda, acompáñalo en este momento y celébralo con él. Hazle saber que eso que ha logado es producto de su trabajo y de nadie más, de esta manera, tu niño aprenderá que cada acción al final tendrá una recompensa.

Además de haber logrado su objetivo, dale un pequeño incentivo extra mediante el cual él se sienta motivado a seguir fijándose y cumpliendo sus metas.

Si por alguna razón no se cumple el objetivo, habla con tu hijo y enséñale que de los tropiezos también se aprende, y que la próxima ocasión mejore para cumplir sus propósitos.

Incentivar las metas en los niños es una de los grandes legados que les puedes dejar. Esto les enseñará el valor del esfuerzo y el trabajo, que a lo largo de su vida les ayudará a alcanzar el éxito.

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