El uso del celular en exceso evita la convivencia familiar y el desarrollo de habilidades sociales y de interacción real, por ello, te presentamos una serie de normas que puedes aplicar para evitarlo.

Los teléfonos celulares se han adueñado de la vida cotidiana. Están presentes en todas partes y han modificado nuestra forma de convivir y comunicarnos con las personas a nuestro alrededor.

En nuestros hogares, la hora de la comida solía ser sinónimo de pláticas, risas y anécdotas en familia, pero hoy, se ha convertido en un momento de silencio donde cada quien está metido en su pequeño mundo virtual.

Es por esto que los padres debemos encontrar formas de regular el uso del celular en casa, sobre todo, tratándose de los niños, pues implica un detrimento en su desarrollo personal y social al no poder establecer las habilidades adecuadas para interactuar en el mundo real.

Aunque puede sonar algo complicado, solo es cosa de constancia y de poner límites apropiados a nuestros hijos. Para ayudarte, aquí te compartimos una serie de reglas que puedes aplicar para restaurar la convivencia familiar en tu hogar (y fuera de él):

La comida es sagrada

Es sencillo: el uso del celular debe estar restringido al ingerir alimentos sentados a la mesa. Esta regla debe empezar por los padres, aun si alguien llama o recibe un mensaje. Si no es una emergencia, el celular puede esperar hasta después de la comida.

Antes de dormir, el celular se queda en la sala

No hay excusa para que un niño tenga el celular en la mano a la hora de acostarse. Su uso desmedido puede alterar el sueño y reducir el descanso. Si el celular funge como alarma, compra un reloj despertador en su lugar.

Límites de tiempo

Al igual que con la televisión y los videojuegos, el uso del celular en los niños debe limitarse a un tiempo razonable. No dejes que tus hijos utilicen el teléfono todo el día, establece horarios y asegúrate de que los respeten.

Usa las opciones de control parental

En todo celular, así como en aplicaciones de uso común, hay opciones dirigidas a los padres para que puedan controlar lo que sus niños ven, lo que hacen y con quién lo hacen. Úsalas a tu favor y confía en que tus hijos usarán el Smartphone sanamente.

Inculca responsabilidad

Hazles saber a tus hijos que deben hacer un buen uso del celular además de cuidarlo; si lo descomponen, no habrá otro. Tú como padre no debes pasar por alto actos de irresponsabilidad, pues entenderán que no pasa nada si descuidan sus cosas y que, con solo pedirlo, conseguirán lo que quieran.

El celular se queda en casa

La escuela es la única responsabilidad real de nuestros hijos, y como tal, deben dedicarse enteramente a ella. Si es absolutamente necesario, un teléfono básico bastará para mantenerse en comunicación con ellos, ya que uno “mejor” puede traducirse en distracciones y falta de concentración.

¡Lucha por el bienestar de tus hijos! Sé un padre responsable y aplica estas reglas para que el uso del celular no se convierta en su única forma de interacción con su familia y el mundo real.

 
Pin It